"Año nuevo, vida nueva" diría una vieja frase y realmente es así.Cada segundo transcurrido transforma nuestra materia. El ser del inicio de esta lectura es diferente al de quien la concluye. Movimiento, fuerza, crecimiento, todo es nuevo a cada paso.
35 segundos, 35 milímetros, 35 años.
35 es un número pentagonal, es la suma de los cinco primeros números triangulares. Su representación en la numeración china es 三十五 y como número binario: 100011.
A los 35 se puede ser candidato a presidente de los Estados Unidos o de México (ojo, no es mi pre-destape). :P
Cómo describir 35 años de vida en 35 líneas. (No cuentes, no salieron 35).
Es la Condesa, colonia muy cercana al lugar a donde se planeo mi aterrizaje en este planeta. La calle de Campeche fue la marcada en el mapa con las coordenadas 19.41067 -99.17640 para festejar esta celebración, según las escrituras en Facebook y Twitter.
El clima, fresco, mucho más que días anteriores. Pantalón de mezclilla, una camisa en color arena, su tradicional chamarra de mezclilla, un par de lentes y zapatos oscuros. Sí, esa era la vestimenta de nuestro cumpleañero.
La hora indicada llegó, el reloj en la pantalla de tu iPhone, Nokia, Sony Ericcson o BlackBerry marcaba las 7:30 pm.
Un pasillo iluminado con luces rojas. Al fondo, a la izquierda y hasta topar con pared, estaban esas cuatro mesas reservadas para el llamado "El primer cumple del año".
Un muñeco de la pantera rosa, fue el mudo testigo botella en mano, de observar minuto tras minuto, el arribo de cada uno de mis amigos, compañeros de vida, de trabajo, de sentimientos, de enseñanzas.
Twitteros, flickeros, blogueros, amigos de mi vida social online (OSL: online social life) y amistades de mi vida social real (RSL: real social life) se dieron cita en este bar donde la onda rockera, carteles de grupos como Kiss, Nirvana, Gun's Roses, Iron Maiden, las hamburguesa, papas a la francesa y los tarros de cerveza, se manifestaron como ingredientes esenciales de la reunión.
Describir el sentimiento de ver reunidos casi al mismo tiempo a las personas que más aprecias, y percibir al mismo tiempo a quienes no pudieron llevar su cuerpo, pero si su alma y espíritu.
Es difícil reseñar tu propia fiesta de cumpleaños, sobre todo cuando quien escribe es el festejado.
Las palabras ayudan a delimitar, precisar. ¿Cómo dibujar esos momentos? Podría usar una palabra: mágico.
La velada resultará por siempre memorable. Gracias, no me resta más que agradecer infinitamente a todos, a cada uno de ustedes su presencia, sus felicitaciones y muestras de afecto. Fueron de los 21 mil seiscientos segundos más espectaculares. La pase súper genial.
Cierro este post escrito con tinta digital y los invito pasar a la sección de sociales, perdón, al álbum de fotografías en FB. ;)

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